lunes, 17 de abril de 2017

Verbatims, descripciones psicológicas para las marcas

















Las cifras que produce cualquier investigación de mercado orientan, mas los "verbatims" o verbalizaciones de los clientes describen los lugares mentales en los que las marcas trabajan. 

Las verbalizaciones más valiosas no son las obtenidas forzadamente, sino las que acaecen en el hablar diario. Tal hablar puede analizarse en la manera, por ejemplo, en la que las personas escriben en los "smartphones" y en los mensajes de voz que con ellos envían. 

La información extraída de esas dos fuentes regala datos confiables por las siguientes razones: ostenta un estilo no premeditado, una fonética influenciada por asuntos concretos, un léxico codificado para comunicarse con alguien ya conocido y una gramática incorrecta que se sostiene por el contexto, siempre más antropológico que lingüístico. 

Originalidad, tópicos reales (no venidos de nuestros prejuicios de investigador), contextos sociales y definiciones del ser humano constituyen el hablar auténtico, es decir, elaborado no para responder preguntas estáticas, sino para superar circunstancias dinámicas. 

En dicho hablar auténticamente hay códigos que proceden o de las vivencias acumuladas o de las tradiciones vigentes. Si proceden de las tradiciones, por ejemplo, acarrean claras definiciones del hombre, y si de las vivencias, llevan cúmulos de tópicos políticos. 

Los tópicos se representan con entes arqueológicos, que son blasones de poder o de clase social, o con frases hechas, como los refranes, o con trozos de circunstancias ideológicas, como los implícitos en la expresiones "estoy en aprietos", "rachas de mala suerte" o "ando volando bajo".

Los "verbatims", en conclusión, describen estados mentales, es decir, examinan proposiciones espontáneas, que son los lugares donde habitan los "insights".–





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